
El año 2026 se ha iniciado en un contexto de fuerte inestabilidad internacional.
Las tensiones geopolíticas, la volatilidad económica y los cambios en los flujos globales siguen influyendo en el comportamiento de los viajeros, haciendo cada vez más complejo para el sector turístico apoyarse en modelos de previsión tradicionales.
El turismo, históricamente sensible a los equilibrios globales, opera hoy en un escenario en el que la demanda ya no sigue patrones lineales.
Las ventanas de reserva cambian rápidamente, los mercados reaccionan de forma asimétrica y las decisiones de viaje se vuelven más fragmentadas. En este contexto, el reto para la hotelería no es tanto predecir el futuro como interpretar en tiempo real lo que está ocurriendo.
De la previsión histórica a la lectura de las intenciones
Durante años, el forecasting turístico se ha basado en la estacionalidad, comparaciones interanuales y datos consolidados: enfoques todavía útiles, pero cada vez menos suficientes en un mercado caracterizado por múltiples variables externas.v
En los últimos años se ha producido un cambio de paradigma: observar las intenciones de viaje mientras se están formando, antes de que se conviertan en reservas.
Las búsquedas en los sitios oficiales de los hoteles, las fechas consultadas, los mercados de origen y la evolución del interés a lo largo del tiempo se convierten en señales clave para comprender cómo se está moviendo la demanda futura.
Decisiones basadas en datos para guiar la estrategia hotelera
En este contexto se posiciona Optimand, la primera plataforma dedicada al análisis de la demanda turística en tiempo real desde 2017, actualmente utilizada por marcas hoteleras internacionales.
Optimand se diferencia de los softwares tradicionales de Revenue Management al ofrecer una visión integrada que alinea las distintas áreas estratégicas y operativas sobre los mismos datos, apoyando decisiones que involucran no solo al departamento de Revenue, sino también a Marketing, Dirección y propiedad.
El enfoque parte del análisis de la demanda futura. Comprender quién está buscando, para qué fechas, con qué antelación y desde qué mercados permite anticipar los flujos antes de que se conviertan en reservas, superando las limitaciones del histórico, especialmente en contextos inestables.
Esta información se utiliza posteriormente para actuar sobre la conversión: los datos de demanda alimentan herramientas diseñadas para acompañar al usuario hacia la reserva directa en el sitio oficial, contribuyendo a reducir la dependencia de las OTA.
Paralelamente, estos mismos datos orientan la asignación del presupuesto de marketing, permitiendo invertir de manera más precisa únicamente en los segmentos y periodos que muestran un interés real.
El sitio web del hotel como observatorio estratégico
La premisa es sencilla pero estratégica: el sitio web oficial del hotel es una de las fuentes de información más valiosas y menos explotadas del sector. Es allí donde los viajeros expresan sus intenciones y evalúan sus opciones.
Optimand agrega estos datos y los integra con información tarifaria y de contexto de mercado, ofreciendo una visión operativa a través de paneles personalizados.
Del hotel individual al destino
Este modelo también se ha aplicado a nivel territorial, como en el proyecto desarrollado en la isla de Capri en colaboración con Federalberghi Capri.
Una iniciativa que demuestra cómo el análisis de la demanda real puede apoyar no solo a los establecimientos individuales, sino también a asociaciones sectoriales e instituciones locales.
Los datos siguen siendo propiedad de los hoteles y se comparten exclusivamente de forma agregada y anónima, en una lógica de red y colaboración.
Transparencia y verificabilidad
Dada la naturaleza altamente data-driven de la plataforma, Optimand ofrece a los establecimientos la posibilidad de probar la herramienta mediante una demo gratuita, permitiendo evaluar su impacto directamente sobre sus propios datos.
En un contexto en el que la incertidumbre se ha convertido en la nueva normalidad, la capacidad de interpretar la demanda mientras se forma, transformarla en decisiones operativas y alinear las distintas funciones empresariales representa hoy uno de los principales factores de competitividad para el sector turístico.